EL BARCELONA ECHÓ POR TIERRA UNA RENTA DE DOS TANTOS

Nunca un empate fuera de casa sentó tan mal en la Liga de Campeones. El Barcelona hizo todo lo que tenía que hacer en el Emirates Stadium pero le faltó redondear un gran partido. Salió a por todas, creó numerosas ocasiones de gol, le quitó el balón al Arsenal y se mostró seguro en defensa hasta que salió Walcott, quien cambió el choque con su velocidad junto a la línea de cal.

Los de Guardiola pudieron frenar a los londinenses durante gran parte del partido pero no pudieron con el extremo internacional, que saltó a falta de un cuarto de hora para el final del choque. La velocidad del joven gunner trajo de cabeza a Maxwell, que se dejó llevar demasiado a la hora de buscar el ataque, y con su calidad batió a Valdés por bajo y prácticamente, provocó el penalti que hizo Puyol sobre Cesc y terminaría con el tanto del de Arenys de Mar.

Este desenlace parecía imposible desde el minuto dos de partido. Los azulgrana tenían muy bien aprendida la lección: Robar el balón al Arsenal, buscar el peligro ante la débil zaga londinense y frenar las rápidas contras de los gunners. En la primera mitad, con la excepción de alguna ocasión que tuvo el Arsenal gracias a un Nasri que fue de más a menos, los culés lo hicieron. Xavi fue el dueño del centro del campo, Busquets era el encargado de frenar la salida del balón local, Messi jugaba entre líneas para buscar los espacios y Alves subía la banda para poner centros muy peligrosos. Además, Ibrahimovic fijó con su presencia la marca de los dos centrales y dio alguna facilidad a sus compañeros.

Perfectamente se podía haber llegado con tres o cuatro goles del Barcelona al descanso

El sueco tuvo una cara y una cruz. Antes del descanso padeció la cruz. No habría marcado goles ni en una portería de rugby. Cuando remataba bien Almunia sacaba una mano espectacular y cuando tenía todo a favor para estrenar el electrónico mandaba el balón a las nubes para aumentar todas las dudas que se han creado entorno al ex del Inter de Milán.

El partido parecía como uno de los que se juegan en el patio del colegio entre los de último curso y los de primero. El Arsenal corría detrás de la pelota para tratar de quitársela al equipo de los mayores, pero era imposible excepto en alguna ocasión en la que apareció Nasri. Ni Cesc, muy mermado físicamente y que vio la amarilla demasiado pronto, pudo hacer algo para frenar el vendaval visitante.

Perfectamente se podía haber llegado con tres o cuatro goles del Barcelona al descanso, pero no fue así. El electrónico marcaba tablas antes de la charla de Guardiola a los suyos. En los vestuarios el de Santpedor animó a su 'debilidad', Ibrahimovic, y éste le respondió con dos goles que encarrilaban la eliminatoria.

Todo el trabajo de los primeros 45 minutos los echó por tierra Almunia en uno. El navarro falló en la salida e 'Ibra' no perdonó con una vaselina para adelantar al Barcelona en el partido. El futbolista nórdico se quitó un gran peso de encima y trece minutos después fusiló al meta rival para ampliar la ventaja de la eliminatoria. Gran parte de culpa en el éxito del '9' azulgrana la tuvo Xavi. Al de Tarrasa le da igual jugar en un campo que en otro, salir de una lesión o sumar muchos minutos a sus espaldas, siempre lo hace bien. Desde el centro del campo nadie ve el fútbol como él ni consigue sacar pases tan decisivos. Ibrahimovic debería estar muy agradecido.

Cesc, Puyol y Piqué se perderán el partido de vuelta por sanción

Cuando todo parecía que estaba decidido y que los de Guardiola se podrían ir del Emirates con la eliminatoria encarrilada, salió el espíritu del Arsenal que dirige Arsene Wenger. El preparador galo demostró que los cambios pueden permutar un partido. Primero al dar salida a Eboué en la primera mitad y después con la entrada de Walcott al césped. Él era el único que podía cambiar la situación y lo hizo gracias a su velocidad por la banda.

Tres minutos tardó el internacional inglés en marcar. Aprovechó un error táctico de Maxwell y con un disparo raso y cruzado superó a un Valdés que salvó a los suyos en varias ocasiones pero que igual no estuvo acertado en el gol.

El choque estaba enloquecido, las ocasiones llegaban en las dos áreas, Guardiola buscó la motivación de Henry en la vuelta a su antigua casa pero finalmente, fue Cesc el que golpeó al Barcelona al sufrir un penalti que él mismo transformó a la vez que recaía de su lesión. La pena máxima cometida por Puyol provocó que el capitán se marchara por el túnel de vestuarios tras ver la tarjeta roja.

Con todo esto, la eliminatoria se decidirá en el Camp Nou sin Cesc, Puyol y Piqué, que vio una amarilla que le acarrea la sanción. El resultado no es bueno si se tiene en cuenta cómo trasncurrió el partido pero desde un punto de vista objetivo, un empate con goles fuera de casa permite al Barcelona contar con una mínima ventaja ante su afición.

EL BARCELONA ECHÓ POR TIERRA UNA RENTA DE DOS TANTOS EL BARCELONA ECHÓ POR TIERRA UNA RENTA DE DOS TANTOS Reviewed by Wily Noel Condori Martinez on 4/01/2010 01:00:00 a. m. Rating: 5

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