Arce Gómez es un reo de Chonchocoro

Tiene 71 años. Llegó al país después de estar 20 años en Estados Unidos purgando una condena por narcotráfico. Hoy debe responder por los asesinatos y desapariciones en la dictadura de 1980-1981.
El hombre de la amenaza de “andar con el testamento bajo el brazo” llegó ayer al aeropuerto de El Alto. No es el mismo de hace 29 años, cuando vestido de uniforme militar infundía miedo. Carga 71 años en su espalda y un visible deterioro de su salud, que no fue óbice para trasladarlo a la cárcel, donde deberá estar 30 años.

Es el ex coronel de Ejército Luis Arce Gómez. Retornó al país bajo la figura de deportado después de 20 años de estar en Estados Unidos, cumpliendo una condena por delitos de narcotráfico. Su primera aparición causó sorpresa y hasta incredulidad sobre su identidad entre las personas que estaban en el aeropuerto.

Cerca de las 06.20 de una madrugada fría y aún con penumbras, descendió de la aeronave de la aerolínea American Airlines, que lo transportó desde Miami. A la distancia se lo vio encorvado, arropado dentro de una chamarra blanca que le cubría parte del rostro. Imágenes de televisión permitieron ver su rostro.

Un fuerte operativo policial se desplazó horas antes de su arribo. Decenas de policías resguardaban un importante perímetro de la pista de aterrizaje. Mientras descendía Arce Gómez, se acercaban a las escalinatas del avión funcionarios del Ministerio de Gobierno, de la Cancillería y de la Policía para recibir al deportado de manos de agentes norteamericanos, que lo custodiaban.

A los periodistas no se les permitió el ingreso a la pista y se los llevó a las instalaciones de la terminal aérea, desde donde buscaban modos para seguir los pormenores del operativo al margen de las imágenes que difundía en vivo el canal estatal.

“Está totalmente avejentado, no parece él”, decía una mujer en la plataforma de espera mientras las imágenes del canal estatal mostraban a un Arce Gómez sin poder mantenerse en pie.

Hace 20 años que no se lo veía al ex dictador. Las dos décadas pesaban en su humanidad; estaba encorvado, con una barba larga y blanca, visiblemente demacrado y sin fuerzas como para caminar. Le acercaron una silla de ruedas y lo trasladaron en ella hasta las oficinas de Migración. El frío era intenso.

Arce Gómez estuvo aproximadamente 20 minutos dentro del lugar. La televisión mostraba todo lo que pasaba.

“Está totalmente desconocido”, comentó un hombre a una persona que se encontraba a su lado. “Es en la tierra donde uno paga todo lo que hace; Dios no se olvida”, respondió.

Luis Arce Gómez acompañó a García Meza en el golpe de Estado del 17 de julio de 1980. Derrocaron a la presidenta Lydia Gueiler e instauraron un régimen de terror desde el mismo día en que asumieron el poder. Ese día, un grupo de paramilitares asaltó las instalaciones de la Central Obrera Boliviana (COB).

Asesinaron a Marcelo Quiroga Santa Cruz, Carlos Flores Bedregal y Gualberto Vega Yapura. Secuestraron, torturaron y exiliaron a líderes sindicales, políticos y a periodistas. También se les atribuye la muerte del padre Luis Espinal y la masacre de ocho líderes del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR).

No es el mismo de esas épocas, cuando vestido de militar imponía su autoridad. Luis García Meza lo designó ministro del Interior. Desde ese cargo fue el brazo operador de una época de terror que se prolongó por un año y dos meses. Los bolivianos “deben andar con el testamento bajo el brazo”, fue la sentencia contra los disidentes.

Llegó a La Paz a sus 71 años y a ocho días de cumplirse 29 años de ese golpe de Estado. Estuvo recluido en una cárcel de Estados Unidos por delitos de narcotráfico. El ex presidente Jaime Paz Zamora viabilizó su extradición.

Hace más de un año cumplió con la mitad de su condena y la justicia estadounidense lo puso en libertad condicional. Trató de evitar su deportación solicitando asilo, pero las argucias se acabaron y se ordenó su traslado.

Fuentes de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia señalaron que “Luis Arce Gómez ha sido deportado (de ese país) y entregado a las autoridades de Bolivia después de un proceso judicial siguiendo el procedimiento regular establecido por las leyes de los Estados Unidos”.

Luego de la revisión médica a la que fue sometido en las oficinas de Migración, Arce Gómez fue conducido a una ambulancia donde ingresó recostado sobre una camilla. La ambulancia partió con destino a la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro.

“Éste de aquí ya no sale. Aunque se tardaron en hacerlo llegar. Aquí va a pagar sus delitos”, comentaba una mujer mientras la caravana de vehículos partía raudamente rumbo al penal.

Una caravana de al menos 15 vehículos, entre oficiales y de medios de comunicación, siguieron a la ambulancia. Las puertas del penal se abrieron para permitir el ingreso de la ambulancia y de los vehículos oficiales.

Un grupo de personas esperaba en las afueras; eran familiares de las víctimas de las dictaduras, entre ellas de Arce Gómez. Festejaban el retorno del también conocido como el ‘ministro de la cocaína’. Enarbolaban pancartas con eslogans como “Ahora estás con la sentencia bajo el brazo”, en alusión a su amenaza de “andar con el testamento bajo el brazo”.

Tras llegar al penal, el acceso a la prensa estuvo restringido por 15 minutos. El ministro de Gobierno, Alfredo Rada; el viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, y otras autoridades de la Cancillería entraron a la cárcel para realizar los trámites de registro del recluso.

A Arce Gómez se le asignó la celda RC1, aunque fuentes policiales informaron que pasará la noche en ambientes de sanidad.

En el comedor del penal de Chonchocoro se improvisó un espacio para que Rada, junto a otras autoridades, brinden una conferencia de prensa.

“Este no es un día de venganza, es un día de justicia en el que muchas personas que vivimos las dictaduras nos sentimos congraciados y muy satisfechos de ver que la justicia tarda, pero llega”, reflexionó Rada.

Mientras, se escuchaba estribillos desde las afueras del penal en contra de Arce Gómez. “¡Asesino, a Chonchocoro!, ¡Arce Gómez a la cárcel!”, fueron algunos de los estribillos de un grupo de 50 personas que protestaban.

“Justicia es lo que pedimos todos los bolivianos. A mi tío me lo balearon cuando Arce Gómez estaba en la dictadura”, denunció el sobrino de Consomé Marcial, una víctima de la dictadura.

Rada recordó que la dictadura de Luis García Meza y de Arce Gómez dejó 93 asesinatos, 26 desapariciones forzadas y más de 4.000 detenidos. No respondió consultas de la prensa y desde ese momento no se volvió a ver a Arce Gómez.

En 1992, en una entrevista que concedió el ex ministro del Interior al periódico Última Hora afirmó conocer quién mató al líder del PS-1. “A Marcelo Quiroga yo sé quién lo mató, yo sé absolutamente todo”, aseguró.

Justamente, en varias de las pancartas de los que protestaban en las afuerzas de Chonchocoro se leía demandas de verdad. ¿Dónde está Marcelo?”, reseñaban varios de los carteles, que reflejaban los sentimientos que desató la deportación de Arce Gómez; esperanza de la verdad.

Dos horas más tarde, en un salón del Grupo Aéreo de Caza (GAC) de El Alto, el presidente Evo Morales saludó la decisión de la justicia norteamericana de haber extraditado a Arce Gómez.

“Han habido excavaciones en el Estado Mayor sin resultados, pero estoy seguro de que Luis Arce Gómez, como el jefe de los paramilitares, un militar que ha dirigido el golpe de Estado y tantas operaciones de violación a los derechos humanos, asalto a la COB... sabe exactamente dónde están (los restos de Marcelo Quiroga)”, expresó el Mandatario.

Desde Estados Unidos, el director del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Michael Rozos, hizo conocer a través de una declaración escrita la deportación de Arce Gómez, quien estuvo en esa institución por varios meses.

“Confío en que la entrega (...) traiga justicia al pueblo de Bolivia, víctima de los repudiables actos que este hombre cometió”, dijo en la declaración.

Arce Gómez deberá comparecer ante la justicia el lunes; ahí se le leerá su sentencia.

Arce Gómez es un reo de Chonchocoro Arce Gómez es un reo de Chonchocoro Reviewed by Wily Noel Condori Martinez on 7/10/2009 10:13:00 a. m. Rating: 5

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