En la agonía llegó el gol de la gloria

Bolívar es campeón casi por un milagro, porque cuando parecía que el título se le escurría de las manos apareció el brasileño Charles da Silva y fue a él a quien le tocó esta vez ser el “salvador” al anotar el gol del triunfo sobre Real Mamoré (1-2) en el tercer minuto de adición, desatando la euforia “celeste” por la obtención de su decimosexta corona liguera.

Rato antes, en Cochabamba, Real Potosí —que acababa de golear a Aurora 1-4— ya se aprestaba a celebrar y sólo esperaba que acabara el partido en Trinidad, donde la igualdad 1-1 parecía sellada, y esos resultados le estaban dando al “lila” el campeonato.

Pero Bolívar no estaba muerto ni mucho menos, por lo que fue capaz de hilvanar la jugada milagrosa que nació en un lateral lanzado desde la derecha por Hoyos a Ferreira, quien aguantó la marca de Peña y cedió el balón hacia el centro para que Da Silva, quien no lo pensó dos veces, sacara el zurdazo lejos del alcance de Higa.

Ese gol vale un campeonato. Un título que a Bolívar le era esquivo desde 2006, cuando también ganó el Apertura. Y vale, asimismo, un pasaporte, el que le permitirá regresar el próximo año a la Copa Libertadores de América.

Si mereció o no ganar, es otra cosa. La “Academia”, al final, se salió con su gusto. Aunque sufrió demasiado, más de la cuenta, frente a un “colero” agrandado que por poco le ahoga la fiesta.

Bolívar estuvo a punto de pagar caro el no haber liquidado el pleito cuando éste fue todo suyo. Los primeros 20 minutos marcó la diferencia en lo futbolístico. Fue cuando dominó a placer y tuvo llegadas claras, incluidas dos pelotas en los parantes. Sólo le faltó embocar.

Villalba se perdió el primero a los dos minutos, rematando mal un centro de Abdón Reyes. Poco después, el paraguayo disparó cruzado y con Higa ya vencido, pero el esférico fue devuelto por el palo derecho.

En ese su “cuarto de hora”, la “Academia” hizo lo que quiso. El equipo estuvo bien plantado en el medio terreno, y atrás casi no tuvo sobresaltos.

Villalba, de nuevo, falló al cabecear de buena posición, pero enviando el balón a las manos de Higa. Hasta ahí ya eran varias, por tanto, las opciones desperdiciadas, a las que se sumó una de Abdón, quien tras eludir al guardameta remató desde ángulo difícil dándole la posibilidad a un zaguero a que salvara su portería.

Para colmo de males de los “celestes”, a Hoyos le faltó puntería cuando disparó casi de frente al arco; y, por último, a Ferreira el gol se lo negó el travesaño, después de cobrar un tiro libre.

Visto por ese lado, el conjunto paceño debió estar ganando cómodamente, pero el cero no se había movido de la pizarra.

Castedo, a los 24 minutos, generó la primera jugada de peligro a favor de un Real Mamoré que a partir de entonces se animó a salir y halló algunos espacios por dubitaciones defensivas de Bolívar. El mismo Jehanamed tuvo otra oportunidad.

El primer tiempo iba camino a terminar sin goles, sin embargo, Villalba porfió en el área hasta ser trabado desde atrás por Arana. El claro penal fue cambiado por gol mediante Ferreira (42’), cuyo disparo hacia la izquierda de Higa fue bien colocado.

El segundo periodo fue distinto. Real se la jugó y Bolívar retrocedió demasiado, tanto que, salvo una opción, no tuvo otra hasta esa que en los descuentos le devolvió la vida.

Arias salvó de manera notable a los 16’ ante Castedo. Mamoré se había afirmado en la cancha y no sólo logró equilibrar el juego, sino que incluso sacó cierta ventaja.

A la media hora vino el balde de agua fría para los “celestes”, al convertir Uriona, de penal, el gol del empate (30’). La falta que ocasionó la pena máxima había sido cometida por Abdón Reyes.

En el último cuarto de hora, Bolívar no dio muestras que hicieran pensar en su reacción. Atacó poco, casi nada. Quinteros puso a Da Silva, pero el juego ofensivo no mejoró. Ese pasaje dio para hacer pensar que el título se le había escapado y que la luz al final del túnel se había apagado.

Los “celestes” no se olvidarán por mucho tiempo el desenlace. Sólo esperaban un milagro y éste apareció. Ganó Bolívar en el final, en la agonía. Sufriendo. Y con esa suerte que tienen los campeones.

1.263 partidos ha jugado Bolívar, incluido el de ayer, en los certámenes de la Liga, desde que ésta se fundó en 1977. Lleva 33 temporadas en el seno del balompié profesional y conquistó su corona número 16.

La figura

William Ferreira

Charles da Silva hizo el gol del triunfo, pero el uruguayo fue el que le sirvió el balón en la jugada previa. Ferreira se dio modos para aguantar la marca pegajosa de Peña, se deshizo de él con un gran gesto individual, y lo demás lo hizo el brasileño. De paso —con un penal bien ejecutado— terminó como el máximo anotador del campeonato.

El árbitro

Bien

Firme tarea de José Jordán. En los penales no se equivocó, los dos fueron claras faltas. Tuvo la virtud de perseguir de cerca las acciones y eso hizo que no cometiera errores —salvo algunos sin trascendencia—. Apeló a las tarjetas de amonestación con buen tino, para los que patearon al rival y para los que quisieron perder tiempo.

Real Mamoré analiza impugnar

Real Mamoré anunció ayer que ha dejado en manos de sus abogados la probable impugnación en contra de Bolívar por la supuesta actuación antirreglamentaria del jugador argentino Augusto Mainguyague.

El presidente de la “Academia”, Guido Loayza Mariaca, respondió anoche que “todo está en regla” y que “aquellas personas que quieren judicializar el fútbol no van a salirse con su gusto”.

La dirigencia del conjunto trinitario tomó conocimiento del supuesto “vencimiento del plazo del cerfiticado internacional” de Mainguyague.

En primer término, el zaguero tenía contrato con los “celestes” hasta el último día de junio, pero como quedaba por jugar un partido en julio —el de ayer en Trinidad— acordó con la dirigencia, según él mismo contó, la extensión de su contrato por unos días más y firmó el documento respectivo.

El vicepresidente de Real Mamoré, Róger Durán, sostuvo que “una comisión jurídica, compuesta por varios abogados del club, está analizando la documentación” y “en caso de encontrar alguna anormalidad en la habilitación de este jugador, presentaremos la respectiva impugnación”.

Según su versión, “fuentes confiables” advirtieron que Mainguyague ya no podía jugar el partido de ayer porque se había acabado el plazo de su certificado internacional, cedido por el Newell’s Old Boys, de la Argentina.

El secretario general de la Liga, Róger Bello, quien fue veedor del partido, confirmó que no hubo ninguna observación en planilla.

El vicepresidente de Bolívar, Jorge Iturralde, confirmó que “toda la documentación del jugador está en orden”.

En la agonía llegó el gol de la gloria En la agonía llegó el gol de la gloria Reviewed by Wily Noel Condori Martinez on 7/06/2009 10:32:00 a. m. Rating: 5

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