Los parqueos tienen dueño

Los conductores, en muchas vías paceñas, se ven obligados a pagar por estos servicios para poder estacionar sus coches. En Apumalla, un grupo de alcohólicos se dedica a este trabajo. La Alcaldía desarrollará una normativa.
• SIN CONTROL • Casimiro Camacho cuida vehículos en la calle Viluyo (norte). Dice que forma parte de un sindicato.

“Dejé mi auto frente al hotel Radisson, mi esposa me esperaba dentro de él y cuando volví, una mujer se me acercó a pedirme dinero por haber cuidado mi auto. Yo nunca le dije que lo haga y además mi esposa estaba dentro. La mujer se molestó ante mi negativa y comenzó a insultarme”. Esta vivencia, narrada ayer por un conductor, se repite a diario en varios puntos de La Paz.

Las calzadas de las arterias J.J. Pérez, Apumalla, Patiño, Arce; las plazas Abaroa y del estadio, entre otras, han sido copadas por personas que se dedican a cuidar y lavar vehículos; entre ellas existen alcohólicos y drogadictos. La Razón recogió ayer los testimonios de conductores y vecinos que señalan que se sienten obligados a acceder a estos servicios —que no tienen autorización ni de Tránsito ni de la Alcaldía— para poder estacionar sus vehículos de forma temporal.

Los cuidadores de autos, que en algunas zonas se identifican con chalecos, tienen tarifas establecidas que van desde un boliviano hasta tres bolivianos.

Según los testimonios, en algunos casos si el conductor no accede a realizar el pago, el vehículo puede terminar rayado, con las llantas pinchadas e incluso con partes del vehículo robadas.

Por ejemplo, en la calle Apumalla, zona Norte, los vecinos apuntaron a un grupo de bebedores consuetudinarios, quienes se acercan a los conductores para ofrecer el cuidado de los coches. “Si les dicen que no y estacionan, ellos rayan el auto, les pinchan las llantas y hasta los apedrean. A los dueños no les queda otra que decir que sí”, comentó un mecánico del lugar, que prefirió no identificarse.

La historia se repite también en Miraflores. “Un día estacionamos en el estadio (en el sector de las banderas) y un hombre se acercó a ofrecer su servicio. Le dije que no quería que me lo cuide. Pero cuando volví, el auto estaba sin los retrovisores y el cuidador nos dijo: ‘Yo le dije que era mejor que se lo cuide’”, relató un empresario que desarrolla su actividad en esta área paceña.

En el estadio, además, existen dos mujeres de pollera, que visten con chalecos rojos, que se encargan de ofrecer este servicio.

Entretanto, en la calle Patiño, detrás de la iglesia de San Miguel (zona Sur), se encuentran al menos ocho jóvenes que se dedican a lavar las movilidades. “Ni bien estás por parquear, ellos se acercan a tu auto a ofrecer el cuidado de tu coche. Si no lo haces, te dicen que lo lavarán y si no aceptas, te piden que te vayas”, aseguró una vecina de la zona Sur.

El director de Sistemas Viales de la Alcaldía, mayor Rodrigo

Rodríguez, señaló que la municipalidad trabaja en una reglamentación para parqueos. Actualmente, se realizan estudios sobre la demanda y la oferta. “La demanda de estacionamientos en el centro se puede cubrir con los parqueos privados, pero eso no sucede en zonas residenciales y comerciales”, manifestó.

Algunas áreas donde se debe pagar para poder estacionar un vehículo

Calacoto • Unos ocho lavaautos se disputan la cuadra de la calle J. Patiño que está detrás de la iglesia de San Miguel. En su mayoría jóvenes, se han dividido la vía para realizar su labor. Según los conductores, cuando se niegan a acceder a sus servicios, les obligan a retirarse con el pretexto de que el espacio está reservado.

Plaza Abaroa • En la calle 20 de Octubre y Pedro Salazar al menos dos cuidadores de coches utilizan conos, similares a los utilizados por Tránsito, para demarcar su espacio. Una vez que identifican a un posible cliente, retiran el cono. El costo por el resguardo del coche llega a cinco bolivianos.

Estadio • En el sector conocido como las banderas en el estadio Hernando Siles, dos mujeres de pollera se dedican al cuidado de los vehículos. Visten chalecos.

J.J. Pérez • En esa calle existe un callejón donde una sola persona se hace cargo del cuidado de los motorizados. Antes de que el conductor estacione su coche, el cuidador le hace conocer que se debe pagar. Este hombre reserva el espacio con cubos de plástico.

Radisson • En la calle Rosendo Gutiérrez, entre la avenida Arce y la calle Capitán Ravelo, una mujer de pollera cuida los vehículos que estacionan en ese sector. Los conductores aseguran que prácticamente son obligados a pagar.

Uyustus • En la calle Tahuantinsuyo, las dueñas de las tiendas de abarrotes colocan cajas vacías en la calzada para reservar los espacios de parqueo. Cuando un vehículo se aproxima al lugar, las vendedoras ofertan su servicio como cuidadoras de coches. El costo es de tres bolivianos.

Los parqueos tienen dueño Los parqueos tienen dueño Reviewed by Wily Noel Condori Martinez on 4/21/2009 10:11:00 a. m. Rating: 5

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